Mayormente va de libros

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viernes, 22 de octubre de 2010

Anybody seen my baby

No es mi canción preferida de los Rolling ni mucho menos, aunque me gusta. Son los Rolling y eso siempre hay que respetarlo.

Sí es mi video preferido de los Rolling, pero no tienen nada que ver con la música. ES mi video preferido de los Rolling porque, yo al menos, no he visto ninguno que describa tan bien la banda como lo hace este.

Para empezar está todo ese ambiente del video. Suena a tópico, pero es verdad: lo diabólico le sienta bien a los chavales. Sin embargo lo realmente bueno está el el desarrollo de los caracteres.

Mick Jagger es la estrella, lo copa todo, hace su show y lo hace bien. Han cambiado un poco las formas, pero no demasiado.

Richards espera. Sabe que nadie mola más que él. Es el más respetado, el más esquivo, el más fantasmal. Luego se sube a una gárgola -no habría cocoteros a mano- para tocar dos acordes larguísimos.

Watts se pasa el video como si estuviese en otra parte. Esperando para tocar con su grupo de Jazz, seguramente. Watts cada vez tiene más pinta de músico de Big Band.

Y luego está Ronny Wood con lo de siempre, intentando hacerse un hueco por ahí. Hace poco escuché un par de canciones que tiene por ahí en New Barbarians y resulta que el cabrón es muy bueno. Claro que nadie lo sabe, pero es lo que tiene entrar en los Rolling.

Para mí, la imagen más ilustrativa del video es esta:





Hamsun

Juan Rulfo estaba convencido de que la literatura occidental nacía en el norte -pero muy en el norte- y luego iba desdendiendo. Que la literatura era un deshielo, que invadía primero europa y luego américa bajando como un glaciar desde las regiones boreales (lo de regiones boreales es la forma más estupenda que se me ha ocurrido para decir aquello de "todo para arriba").

Rulfo tenía esa idea, y a Borges la cosa no le disgustaba, precisamente, aunque lo más seguro es que Borges pensase sobre todo en la literatura de Sturluson, en las sagas y en las runas, mientras que Rulfo pensaba más en la literatura de Knut Hamsun.

Hamsun es uno de esos escritores que, por no tener, no tiene ni detractores, o si los tiene le van a durar muy poco, porque deben estar ya talluditos. Quizás quede algún detractor boreal allá por Noruega, y ya poco más, aunque es un tipo de detractor que se ha convertido ya en puro anacronismo, igual que si en España alguien mantuviese una actitud resueltamente contraria a Echegaray. Uno no debe ser nunca detractor de ciertos escritores, de aquellos que no pueden defenderse ni tienen quién los defienda. Uno no puede convertirse en detractor de Campoamor, por ejemplo, sin resultar absolutamente ridículo, aunque sí puede convertirse en su reivindicador. No es que abogue por la reivindicación de Campoamor, ni lo contrario, es más bien una propuesta en general a favor de cierta abogacía literaria que siempre tiene el encanto de la arqueología y muy raramente le puede hacer daño a nadie.

Pero estábamos hablando de Hamsun. No sé si Hamsun entra ya en esta categoría de objetos arqueológicos. Probablmente no. Hamsun hoy es un escritor practicamente desconodido, sin embargo, fue uno de los escritores más populares de su tiempo. Era admirado por Kafka y Thomás Mann. Más adelante también por Rulfo y por Paul Auster. Mann, en concreto, dijo de Hamsun que era el mejor escritor del S XX y conste que, para mí, Mann es uno de esos señores de los que se puede decir que es el mejor escritor del S XX. No digo que sea verdad, porque no me atrevo, sólo digo que si alguien declara a Mann el mejor escritor del S XX nadie tiene derecho a escandalizarse demasiado.

El problema de Hamsun no es el de, por seguir con la comparación, Campoamor, por ejemplo. No es que su literatura haya envejecido o que sus libros se hayan vuelto insoportables para el lector actual. Hamsun ganó el premio Nobel en 1920 y hoy no tiene ni una plaza, ni una calle dedicada en Noruega, porque cuando los nazis entraron en su país no se le ocurrió otra cosa que decir que aquello le parecía estupendo, que ya era hora de que unos tíos de verdad, unos machotes como no se veían por allá desde los tiempos de los Normandos, arreglaran el país. Hamsun no era precisamente un arribista, ni un oportunista. No se trata de hacer una defensa suya, ni mucho menos de sus ideas políticas, pero hay que decir que realmente creía que los nazis eran lo que Noruega necesitaba. Siempre queda la duda de saber qué sabía Hamsun sobre muchas de las actividades paralelas de los nazis. En es asunto del nazismo siempre queda la duda de qué sabía la gente, que creía y qué quería creer. La maquinaria propagandística nazi se puede reconocer como una de las obras de distorsión periodística más fabulosa de todos los tiempos.

Cuando le guerra terminó, el gobierno Noruego decidió que, para no tener que enjuiciar públicamente a quien unos años había sido conocido como "el alma de Noruega" más valía fingir que Hamsun, simplemente, estaba gaga perdido. Hamsun pasó el resto de su vida vagando entre sanatorios mentales. Para no dejar de llevar la contraria hasta el final, escribió un último libro en el que narraba sus experiencias como lisiado mental y, ya de paso, dejaba fuera de toda duda que su lucidez era, como mínimo, comparable a cualquier miembro del gobierno noruego, que tampoco debía de ser tanta. Claro que no conozco a nadie del gobierno noruego de entonces, pero a la vista de los gobiernos que tenemos hoy en día, uno siempre tiene la tentación de generalizar. Aunque es verdad que en este sentido vamos a menos de forma perceptible, así que nunca se sabe.

jueves, 21 de octubre de 2010

Nicolas Negroponte augura el fin del libro

Últimamente este blog no hace otra cosa que plagiar. Es que es muy cómodo, mire usté. Aquí tenemos al sr. Negroponte, que ya tiene nombre de agorero y es un tipo muy reconocido en este de los nuevos medios de comunicación, augurando el fin del libro físico para dentro de cinco años. ¿A cambio de qué? El mismo día me entero de que el 26 de Octubre Barnes&Noble probablemente presentará su nuevo modelo de lector digital.

Entrando en modo conspiración.

lunes, 18 de octubre de 2010

El anticuario

El Anticuario es la primera novela de Gustavo Faverón, que quizá sea conocido en España sobre todo por el libro que escribió a cuatro manos con Edmundo Paz Soldán sobre Roberto Bolaño.

No es un libro que vaya a recomendar -me refiero a El anticuario- porque no sólo no lo he leído sino que, además, no cabe establecer ninguna duda razonable acerca de si lo he leído o no, y es ahí donde está el límite de mi hipocresía. Sin embargo, el autor, Gustavo Faverón, es autor también de un blog, Puente Aereo, que sigo desde hace tiempo y que, es de los pocos blogs que leo -quizás el único- no tanto por las cosas que pueda aprender en él -no es un blog de novedades ni periodístico, aunque sí trata bastante la actualidad- sino porque permite tener algunas de esas conversaciones amables que son características de algunos libros.

Este rasgo, la posibilidad de generar un diálogo amable, no es necesariamente sinónimo de calidad. Tampoco la amabilidad es sinónimo de calma o bonhomía. Yo creo que en este blog de Faveron hay más calidad que bonhomía, porque he visto al caballero meterse de cabeza en más de un fregado -es justo y necesario- e incluso mantuvo algunas entradas dedicadas únicamente a recopilar las burradas más extravagantes que se encontraba en forma de párrafos, una costumbre que personalmente echo en falta.

Sospecho en el Sr. Faveron ciertas afinidades literarias. Otras -Bolaño, Piglia, Borges- las tengo por ciertas. Sospecho también ciertas discrepancias, la sal de la vida.

El video, qué le voy a decir, tampoco es que aporte gran cosa. Lo dejo aquí sólo como testimonio de simpatía.



Adjunto la barra de videos que aparece en Youtube al reproducirlo por aquello de comprobar, una vez más, que los caminos de internet son inexcrutables.



jueves, 14 de octubre de 2010

Ahora por detrás


Ya ve usted, tantos años aprendiendo a escribir a máquina correctamente, esforzándose por superar la "técnica del águila" para conseguir un estilo depurado y ahora van los gurús de la lectura del s. XX, los de los e-reader, e-book y todo eso y nos dicen que nada, señores, que se olviden ustedes, que el futuro está en escribir por detrás para que no se vean esos vergonzosos y antediluvianos teclados. Que estamos en la época del ipad, oiga usted.

Si ya lo decía la canción


Pd: Esta entrada ha sido casi íntegramente plagiada de Tinta-E, el blog de Juan Luis Chulilla

jueves, 7 de octubre de 2010

Grandes oportunidades de negocio con el premio nobel (Rectificación)

Ladbrokes, al parecer uno de los indicadores más válidos a la hora de pronosticar oportunidades de negocio, hay una serie de curiosidades que a usted, silencioso lector, le pueden reportar apetitosos beneficios.

Una de sus mejores opciones, le comunico, es el señor Nestor Amarilla, que a sus treinta años parece no explicarse muy bien ni él mismo qué hace ahí ni cómo le ha caido esto. Al señor Amarilla no lo conozco de nada, es decir, no lo he leído jamás, aunque ya me he agenciado un par de artículos que hay en internet por si las moscas. Me jode bastante que con treinta años esté bailando en la sala VIP, pero, vamos, así de irracional es la envidia. Tampoco es que me hayan sacado a mí para meterlo a él precisamente. El señor amarilla se paga 150 a 1, así que, si tiene usted dos euros sueltos, ahí hay ingentes beneficios.

Un poco peor pagados, un poco más arriba en la lista, encontramos varios pistoleros de los viejos. Tipos mal encarados esperando para desvelar que han sido zurdos toda su vida, pero nadie ha llegado a saberlo y los pocos que lo han visto están muertos. Ahí están Barnes y Umberto Eco y Bob Dylan (el más zurdo de todos) y John le Carre, el tipo más guapo del salón. El tipo al que no se esperaba. Todos ellos se recompensan en proporción de 100 a 1

Luego está Paul Auster, que es todavía más guapo que le Carre, pero en un sentido distinto, en el sentido más provechoso genéticamente hablando. Quienes hayan visto a la hija de Paul sabrán de lo que estoy hablando. Paul se paga 75 a 1.

Con 66 a 1 está la lista de los endemoniados: un sorprendente Jonathan Litell, Goytisolo (Luis!), Rushdie.

Españoles hay pocos, la verdad. Hispanos algunos más, pero tampoco demasiados. Han pasado los buenos tiempos del prestigio internacional. Tenemos a Fuentes, como siempre, que se paga 33 a 1 (creo que también como siempre). Tenemos a Gelmán, que debe estar de moda -y me parece muy bien-, y se paga 15 a 1. Para quienes tengan palpitando la vena chauviniste, comunicarles que el representante español más adelantado es Javier Marías, que se paga 40 a 1. Al final nos va mejor hasta en Eurovisión. Este año, por lo menos, ganamos el mundial, pero, a corto plazo, la cosa pinta muy fea para el orgullo patrio.

En el top ten, aparte del buen Gelman, tenemos a dos que venden mucho, y a los que creo que podemos dar por descontados. Porque, claro, si es usted académico sueco y vuelve a casa diciendo que le ha dado el premio a un tal Murakami o a un señor llamado McCarthy, que le han hecho películas y todo, pues a ver con qué cara mira después a la parienta (o el pariente, que nadie se ofenda) o a los niños. A ver cómo va el pariente (o la parienta, que nadie se disguste) al trabajo o los niños al colegio y aguantan el cachondeo de los compañeros y amigos: "¿Y para eso es académico tu padre, para darle el premio a Murakami?" o "Por culpa de la cabrona de tu abuela he perdido 50000 coronas suecas que había apostado a Ngugi wa Thiong'o".

Por cierto, este último es el que probablemente vaya a ganar, por varias razones:

1.-Porque hace la tira y más de años que no le dan el premio a un escritor de raza negra.
3.-Porque hace la tira y más de años que no le dan el premio a un escritor africano.
5.-Porque este año la literatura Africana parece que está muy de moda en Suecia -imagino que porque la literatura Sueca es la que está de moda en el resto del mundo y esto a ellos les tiene que plantear algún tipo de vacío-.
4.-Porque lo dicen en el blog de The literary Saloon , que encuentran un nobel igual que un cerdo encuentra una trufa (es decir, a base de olfato y escarbando después)
10-Porque creo que son ya seis premios consecutivos a europeos y esto se está poniendo un poco cargante, y los americanos que hay, pues mire usted, son demasiado mainstream y ya sabe que luego no hay quien aguante a los parientes y los niños. Claro que también está un coreano que se llama Ko Un, que seguro que escribe de putísima madre, pero también es posible que alguien haya metido el nombre de broma en la lista, y que Ko Un significe algo así como "Tonto el que lo lea" en koreano y si es usted académico sueco, pues, qué quiere que le diga, no es cuestión de arriesgar.

Sobre la entrada anterior

Que nada, oiga, que aquí no hay quien acierte. Vargas Llosa. Po bueno, po vale, po m'alegro. Escribe muy bien este señor.



miércoles, 6 de octubre de 2010

Grandes oportunidades de negocio con el premio nobel.

En la lista de apuestas de Ladbrokes, al parecer uno de los indicadores más válidos a la hora de pronosticar oportunidades de negocio, hay una serie de curiosidades que a usted, silencioso lector, le pueden reportar apetitosos beneficios.

Una de sus mejores opciones, le comunico, es el señor Nestor Amarilla, que a sus treinta años parece no explicarse muy bien ni él mismo qué hace ahí ni cómo le ha caido esto. Al señor Amarilla no lo conozco de nada, es decir, no lo he leído jamás, aunque ya me he agenciado un par de artículos que hay en internet por si las moscas. Me jode bastante que con treinta años esté bailando en la sala VIP, pero, vamos, así de irracional es la envidia. Tampoco es que me hayan sacado a mí para meterlo a él precisamente. El señor amarilla se paga 150 a 1, así que, si tiene usted dos euros sueltos, ahí hay ingentes beneficios.

Un poco peor pagados, un poco más arriba en la lista, encontramos varios pistoleros de los viejos. Tipos mal encarados esperando para desvelar que han sido zurdos toda su vida, pero nadie ha llegado a saberlo y los pocos que lo han visto están muertos. Ahí están Barnes y Umberto Eco y Bob Dylan (el más zurdo de todos) y John le Carre, el tipo más guapo del salón. El tipo al que no se esperaba. Todos ellos se recompensan en proporción de 100 a 1

Luego está Paul Auster, que es todavía más guapo que le Carre, pero en un sentido distinto, en el sentido más provechoso genéticamente hablando. Quienes hayan visto a la hija de Paul sabrán de lo que estoy hablando. Paul se paga 75 a 1.

Con 66 a 1 está la lista de los endemoniados: un sorprendente Jonathan Litell, Goytisolo (Luis!), Rushdie.

Españoles hay pocos, la verdad. Hispanos algunos más, pero tampoco demasiados. Han pasado los buenos tiempos del prestigio internacional. Tenemos a Fuentes, como siempre, que se paga 33 a 1 (creo que también como siempre). Tenemos a Gelmán, que debe estar de moda -y me parece muy bien-, y se paga 15 a 1. Para quienes tengan palpitando la vena chauviniste, comunicarles que el representante español más adelantado es Javier Marías, que se paga 40 a 1. Al final nos va mejor hasta en Eurovisión. Este año, por lo menos, ganamos el mundial, pero, a corto plazo, la cosa pinta muy fea para el orgullo patrio.

En el top ten, aparte del buen Gelman, tenemos a dos que venden mucho, y a los que creo que podemos dar por descontados. Porque, claro, si es usted académico sueco y vuelve a casa diciendo que le ha dado el premio a un tal Murakami o a un señor llamado McCarthy, que le han hecho películas y todo, pues a ver con qué cara mira después a la parienta (o el pariente, que nadie se ofenda) o a los niños. A ver cómo va el pariente (o la parienta, que nadie se disguste) al trabajo o los niños al colegio y aguantan el cachondeo de los compañeros y amigos: "¿Y para eso es académico tu padre, para darle el premio a Murakami?" o "Por culpa de la cabrona de tu abuela he perdido 50000 coronas suecas que había apostado a Ngugi wa Thiong'o".

Por cierto, este último es el que probablemente vaya a ganar, por varias razones:

1.-Porque hace la tira y más de años que no le dan el premio a un escritor de raza negra.
3.-Porque hace la tira y más de años que no le dan el premio a un escritor africano.
5.-Porque este año la literatura Africana parece que está muy de moda en Suecia -imagino que porque la literatura Sueca es la que está de moda en el resto del mundo y esto a ellos les tiene que plantear algún tipo de vacío-.
4.-Porque lo dicen en el blog de The literary Saloon , que encuentran un nobel igual que un cerdo encuentra una trufa (es decir, a base de olfato y escarbando después)
10-Porque creo que son ya seis premios consecutivos a europeos y esto se está poniendo un poco cargante, y los americanos que hay, pues mire usted, son demasiado mainstream y ya sabe que luego no hay quien aguante a los parientes y los niños. Claro que también está un coreano que se llama Ko Un, que seguro que escribe de putísima madre, pero también es posible que alguien haya metido el nombre de broma en la lista, y que Ko Un significe algo así como "Tonto el que lo lea" en koreano y si es usted académico sueco, pues, qué quiere que le diga, no es cuestión de arriesgar.

La máquina de enseñar de Skinner

No sé si existe relación con el otro gran pedagogo, pero ambos son una muestra clara de por qué los pedagogos son gente peligrosa. Un vídeo inquietante.

martes, 5 de octubre de 2010

233 Grados

Acaba de ponerse en marcha la versión beta de la página web 233libros.com; una mezcla de conjura y red social dedicada a decidir, por consenso popular, qué libros deben salvarse y qué libros merecen el castigo de la hoguera.

La idea es sencilla. La gente vota a favor y en contra de los libros -libros propuestos por los propios usuarios- hasta el momento definitivo del fuego o el paso a la biblioteca eterna. Tanto el uno como la otra, aparentemente, sólo existen en términos estrictamente virtuales.

Esta idea de salvar y quemar libros nos lleva, claro, a la famosa recensión del Quijote, al capítulo en el que el cura y el barbero depuran la biblioteca de su alucinado camarada. El nombre nos lleva a Orwell, porque esos 233 grados, en centígrados, son también los 451 carimáticos grados Fahrenheit con los que arden los libros.

También nos lleva por las vías de las grandes quemas de libros en Europa en este siglo XX, que no sabemos del todo si ha terminado de pasar, porque claro, cualquiera se fía.

El funcionamiento de la pagina es sencillo. La gente vota si un libro merece salvarse o morir en la hoguera, y así se va configurando una lista con un panteón de santos (recuerdo ahora que, según San Pablo, también estos tenían que pasar a través del fuego,imagino que por si las moscas) y un panteón de condenados irremediables. Hay que reconocer que la idea tiene su atractivo. Quién no ha tenido alguna vez el impulso de confeccionar una lista de libros que, por el bien común, suponemos que deberían ser pasto de las llamas. Aquella idea de Lázaro de Tormes de que no hay libro del que no se pueda sacar algo bueno, parece definitivamente superada.

De esta página llaman la atención un par de cosas:

Primero, que la lista de los libros a quemar es superior a la lista de los libros a salvar, cosa que ya pasaba con el cura y el barbero hace cosa de cuatrocientos años, por lo que vamos a tener que empezar a pensar en una constante histórica.

Segundo, que la versión beta funciona todavía bastante mal, y que hay que tener mucho cuidado de dónde se toca con el ratón porque, en menos que canta un gallo, la página empieza a abrirte ventanitas indeseadas que, por lo menos, no te llevan a ninguna parte, cosa que no se acaba de saber si es un error o una metáfora sutilísima.

Tercero, y esta ya es una cuestión personal, que mi salud lectora, por el momento, se mueve en la esfera de lo celestial, porque de la lista de libros que están en el top ten de los condenados o no he leído o, directamente, ni siquiera tengo noticia de ninguno de ellos, aunque uno en concreto, titulado Crimen en directo por lo menos me ha parecido que tiene una premisa interesante y reconozco que, si no fuese por mi miedo patológico a todo lo infernal (salvo que estemos hablando de blues, rock, jazz así como de ritmos y locales afines) quizás me acercaría a echarle un vistazo ocasional.

Cuarta, que Juan Manuel de Prada cae muy mal y razones hay para ello, pero de vez en cuando sí sabe juntar letritas.

Quinta, que mi salud lectora no está tan en el reino celestial como yo creía, porque en la lista de libros ya salvados, esto es, ya depositados en el cielo de la biblioteca eterna hay dos de Saramago y dos de Murakami, que no digo yo que merezcan el fuego, pero sí me parece que han salido muy pronto del limbo

viernes, 1 de octubre de 2010

video

Violencia generalizada

Gran párrafo de El País sobre los disturbios en Barcelona

Los jóvenes que ayer reventaron la huelga general en Barcelona y causaron graves disturbios en el centro de la ciudad pertenecen, en su mayoría, a colectivos antisistema. Las alrededor de 500 personas que hostigaron a la policía durante más de ocho horas no integran, sin embargo, un grupo heterogéneo. Se trata, más bien, de una amalgama de violentos formada por okupas, skinheads antifascistas (sic), jóvenes de la izquierda independentista radical, estudiantes universitarios vinculados a movimientos sociales, personas con ganas de enfrentarse a los antidisturbios y ladrones que aprovechan la turba para saquear tiendas.

A mí me sale más o menos a grupo violento por persona. Mi favorito es el de "personas con ganas de enfrentarse a los antidisturbios"

Todos mienten a la SGAE

La SGAE se siente perseguida. A los pobrecitos los acosan con insidias. La gente, que es muy mala y miente cuando ellos, en realidad, sólo quieren cobrar lo que es legítimamente suyo, los contenidos -término literal que utilizan en su comunicado- que son los que mueven la industria tecnológica. Ha leído usted bien, la industria tecnológica depende de los contenidos para sobrevivir. Google está atemorizada porque los contenidos, sobre todo los contenidos que gestiona la SGAE, son la piedra angular de su negocio. Los fabricantes de Hardware dan gracias al cielo de tener contenidos porque si no fuera por ellos nadie compraría teléfonos, ordenadores, memorias USB etc, todos ellos artículos legítimamente gravados por la SGAE.

Todos mienten. Los primeros los consumidores, que se quejan de pagar a la SGAE un canon por comprarse un ordenador, cuando, para empezar, son las empresas las que pagan dicho canon. Claro que si pide usted una factura desglosada estará incluido el coste del canon, pero sin duda eso es una maniobra de los fabricantes de tecnología, para culpar a la SGAE, porque, pobrecita SGAE, todos mienten cuando se trata de ella.

Mienten las empresas fabricantes de hardware, publicando cifras absurdas sobre el dinero generado con el canon cuando las muy pérfidas están creciendo año tras año, mientras que hay empresas culturales que pierden dinero año tras año -cosa que no se había visto jamás- y está claro, por la teoría de los vasos comunicantes y una regla de tres, que si unos ganan y otros pierden es que aquellos se lo están robando a estos y que sí, es cierto que la SGAE gana mucho y no roba a nadie, pero, mire usted, se trata de una sociedad de gestión, así que ellos no ganan, sino que distribuyen, y si usted no acaba de ver claro que una sociedad privada de gestión pueda cobrar a todos para distribuir a sus socios, pues mala suerte, porque ahora no tenemos tiempo de explicárselo.

Lo que está claro, y es justo, es que usted tenga que pagar al comprarse un ordenador en este país, porque a nadie, ni siquiera a las empresas se le pasaría siquiera por la cabeza comprarse un ordenador de no albergar pérfidas intenciones de copiar y reproducir serialmente la discografía completa de Teddy Bautista. Con razón este señor cobra más de 300.000 euros al año y se ha garantizado una pensión vitalicia de 24.000 euros anuales mensuales. ¿Le parece a usted mucho? ¿Le parece que una sociedad privada no debería tener derecho a imponer diezmos y primicias a, por ejemplo, otras sociedades privadas que necesitan discos duros y ordenadores para funcionar?

A veces es muy difícil distinguir a un mentiroso de un tonto redomado.