Mayormente va de libros
lunes, 1 de noviembre de 2010
Dia perezoso
y mi favorito
viernes, 22 de octubre de 2010
Anybody seen my baby
Sí es mi video preferido de los Rolling, pero no tienen nada que ver con la música. ES mi video preferido de los Rolling porque, yo al menos, no he visto ninguno que describa tan bien la banda como lo hace este.
Para empezar está todo ese ambiente del video. Suena a tópico, pero es verdad: lo diabólico le sienta bien a los chavales. Sin embargo lo realmente bueno está el el desarrollo de los caracteres.
Mick Jagger es la estrella, lo copa todo, hace su show y lo hace bien. Han cambiado un poco las formas, pero no demasiado.
Richards espera. Sabe que nadie mola más que él. Es el más respetado, el más esquivo, el más fantasmal. Luego se sube a una gárgola -no habría cocoteros a mano- para tocar dos acordes larguísimos.
Watts se pasa el video como si estuviese en otra parte. Esperando para tocar con su grupo de Jazz, seguramente. Watts cada vez tiene más pinta de músico de Big Band.
Y luego está Ronny Wood con lo de siempre, intentando hacerse un hueco por ahí. Hace poco escuché un par de canciones que tiene por ahí en New Barbarians y resulta que el cabrón es muy bueno. Claro que nadie lo sabe, pero es lo que tiene entrar en los Rolling.
Para mí, la imagen más ilustrativa del video es esta:

Hamsun
jueves, 21 de octubre de 2010
Nicolas Negroponte augura el fin del libro
lunes, 18 de octubre de 2010
El anticuario
No es un libro que vaya a recomendar -me refiero a El anticuario- porque no sólo no lo he leído sino que, además, no cabe establecer ninguna duda razonable acerca de si lo he leído o no, y es ahí donde está el límite de mi hipocresía. Sin embargo, el autor, Gustavo Faverón, es autor también de un blog, Puente Aereo, que sigo desde hace tiempo y que, es de los pocos blogs que leo -quizás el único- no tanto por las cosas que pueda aprender en él -no es un blog de novedades ni periodístico, aunque sí trata bastante la actualidad- sino porque permite tener algunas de esas conversaciones amables que son características de algunos libros.
Este rasgo, la posibilidad de generar un diálogo amable, no es necesariamente sinónimo de calidad. Tampoco la amabilidad es sinónimo de calma o bonhomía. Yo creo que en este blog de Faveron hay más calidad que bonhomía, porque he visto al caballero meterse de cabeza en más de un fregado -es justo y necesario- e incluso mantuvo algunas entradas dedicadas únicamente a recopilar las burradas más extravagantes que se encontraba en forma de párrafos, una costumbre que personalmente echo en falta.
Sospecho en el Sr. Faveron ciertas afinidades literarias. Otras -Bolaño, Piglia, Borges- las tengo por ciertas. Sospecho también ciertas discrepancias, la sal de la vida.
El video, qué le voy a decir, tampoco es que aporte gran cosa. Lo dejo aquí sólo como testimonio de simpatía.
Adjunto la barra de videos que aparece en Youtube al reproducirlo por aquello de comprobar, una vez más, que los caminos de internet son inexcrutables.

jueves, 14 de octubre de 2010
Ahora por detrás

Ya ve usted, tantos años aprendiendo a escribir a máquina correctamente, esforzándose por superar la "técnica del águila" para conseguir un estilo depurado y ahora van los gurús de la lectura del s. XX, los de los e-reader, e-book y todo eso y nos dicen que nada, señores, que se olviden ustedes, que el futuro está en escribir por detrás para que no se vean esos vergonzosos y antediluvianos teclados. Que estamos en la época del ipad, oiga usted.
Si ya lo decía la canción
Pd: Esta entrada ha sido casi íntegramente plagiada de Tinta-E, el blog de Juan Luis Chulilla
jueves, 7 de octubre de 2010
Grandes oportunidades de negocio con el premio nobel (Rectificación)
Sobre la entrada anterior

miércoles, 6 de octubre de 2010
Grandes oportunidades de negocio con el premio nobel.
La máquina de enseñar de Skinner
martes, 5 de octubre de 2010
233 Grados
También nos lleva por las vías de las grandes quemas de libros en Europa en este siglo XX, que no sabemos del todo si ha terminado de pasar, porque claro, cualquiera se fía.
viernes, 1 de octubre de 2010
Violencia generalizada
Los jóvenes que ayer reventaron la huelga general en Barcelona y causaron graves disturbios en el centro de la ciudad pertenecen, en su mayoría, a colectivos antisistema. Las alrededor de 500 personas que hostigaron a la policía durante más de ocho horas no integran, sin embargo, un grupo heterogéneo. Se trata, más bien, de una amalgama de violentos formada por okupas, skinheads antifascistas (sic), jóvenes de la izquierda independentista radical, estudiantes universitarios vinculados a movimientos sociales, personas con ganas de enfrentarse a los antidisturbios y ladrones que aprovechan la turba para saquear tiendas.
Todos mienten a la SGAE
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
Mourinho cae mal

viernes, 24 de septiembre de 2010
Así se sacan las cuentas

jueves, 23 de septiembre de 2010
Tumbas de poetas
domingo, 12 de septiembre de 2010
Historia Argentina- Rodrigo Fresán

Fresán es, sin duda, uno de los escritores más importantes de la literatura en lengua castellana. Uno de esos escritores que, si tuviése que hacer diez listas a vuelapluma con los diez escritores que escriben hoy en español y que todo el mundo debería leer estaría en nueve de cada diez listas realizadas. Dicho de otra manera, es un escritor que hay que leer, siempre, pero a veces nos olvidamos un poco de que está ahí. Quizás porque no todo lo que ha escrito ha estado siempre a la altura de su borgesianísima ambición.
Historia argentina es un libro sobre la historia de Argentina, claro -nada que objetar- pero es también un libro sobre la historia literaria Argentina.
A primera vista, ni una ni otra cosa resultan del todo evidentes. A primera vista lo que tenemos es una colección de relatos que, como un desafío, Fresán encabeza con el más marciano de todos ellos "Padres de la patria", sobre dos gauchos que cruzan el territorio virgen de la pampa mientras uno de ellos pronuncia sentencias filosóficas -sentencias sobre la vida, sobre la muerte, sobre Maradona...- y su compañero las va escribiendo en todos lados, en papeles, en hojas, sueltas... incluso en los flancos de su caballo, que al principio es blanco pero se va volviendo negro de polvo y tinta. Nos damos cuenta de que uno de los dos gauchos, porque no escribe, pero es filósofo, porque lleva en la espalda una cruz, porque tiene un discípulo que anota su evangelio, por todo esto nos damos cuenta que uno de los dos gauchos es como Jesucristo, o como Sócrates. Que es un fundador y que lo que funda es algo más que una tierra, es una religión o una filosofía: una forma de ver el mundo. Nos damos cuenta de que los dos gauchos son los creadores de lo que, para Fresán, es un Argentina, que ya aviso ahora que se trata sobre todo de un lector y un escritor y un espectador de películas argentino.
Los dos gauchos deciden emigrar a Europa para montar un espectáculo lúdico-literario sobre el realismo mágico sudamericano. Entonces Fresán se deleita en el viaje. Se deleita no tanto en los preparativos, sino en los sueños del resultado del viaje. El dinero, el éxito en Europa, la felicidad compartida... Fresán se deleita tanto que nos hace pensar que los dos gauchos ya están allí, que lo han conseguido y son felices en Europa, pero el cuento nos reserva una sorpresa final, y es que los dos gauchos no llegan nunca en realidad a cruzar el océano. Su barco se hundió en el océano Atlántico y descubrimos que la historia es en realidad el relato de un grumete, que es el único superviviente en ese barco.
Bienvenidos al circo. Bienvenidos al libro. Bienvenidos a Rodrigo Fresán.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Facebook: la película
En pleno estallido del fenómeno Windows, cuando la gente empezó a odiar el monopolio de microsoft, aunque en la mayoría de los casos -en el mío, sin ir más lejos- sin saber muy bien por qué, a nadie se le habría ocurrido hacer una película sobre Windows95. Las marcas, los nombres informáticos, eran conocidos, pero no populares, y desde luego no llevaban consigo esa carga de personalidad que hoy les atribuimos, casi como una parte más de sus logos, como un color corporativo.
Esto no deja de ser una teoría personal, claro. En este blog, una vez, desarrollé la idea -ya digo, personal- de que hay un imaginario colectivo en el que Google es el amigo simpático, que nos ha empezado a dar un poco de miedo desde el día que lo sorprendimos con una cámara apuntando a nuestra ventana. Apple es el tipo molón, el que tiene todo lo que querríamos tener, el que en las películas americanas se lleva a las chicas de calle y conduce un descapotable -en las películas españolas este personaje no existe, y no lo digo como una ventaja del cine español-. Microsoft es el informático de la vieja escuela, antes de que el "nerd" pasase a ser una especie apreciada y Facebook... Facebook es algo raro. Una especie de camello de propósitos oscuros, que aparece en todas las fiestas, o un inventor loco que ha descubierto un proceso para la clonación de androides.
Facebook es una especie de futuro para el que se supone que no estamos preparados y para el que se supone que no queremos estar preparados. Un futuro de interconexión, en el que el valor de la privacidad es distinto, totalmente distinto del que se supone que debería tener, y cuando digo "se supone" no quiero decir "del que sería deseable". Quiero decir que, cuando empezó el boom de las redes sociales, se dijo que no eran un producto que pudiese tener futuro en occidente. Que era algo que gustaba en oriente, en Japón, por ejemplo, en el que hay formas de exhibiccionismo que ya forman parte de la cultura popular. Estaba bien para ellos, pero no para occidente, donde "se supone" que el individuo occidental tiene su privacidad como un valor inviolable.
A David Fincher lo admiro sobre todo por Zodiac, por conseguir hacer una película en la que, bajo la tensión de la historia, está la tensión entre el querer contar una historia y la imposibilidad de hacerlo, sobre todo porque no hay historia que contar, a excepción, claro, de la historia de quien cuenta una historia, que es un tema que creo que ya hace mucho que no da más de sí en la narrativa occidental, aunque, sobre todo en literatura, sigue siendo algo que gusta mucho a los autores de qualité.
No creo que pueda haber un director mejor que Fincher para contar una historia que no debía ser, pero que es. Sería interesante ver cómo contaría esa historia David Lynch, y en mis fantasías sueño con una versión de Wes Anderson y otra de...Kitano, por ejemplo.
Facebook es la historia de una empresa, de un proyecto, de un artefacto que no debía llegar a funcionar, sobre todo porque servir, lo que se dice servir, no sirve para nada, así que hay poco que pueda funcionar ahí.
Y sin embargo, se mueve.
jueves, 15 de julio de 2010
Los lectores electrónicos siguen siendo un handicap para la lectura
viernes, 2 de julio de 2010
Das cousas de Ramón Lamote

viernes, 25 de junio de 2010
Detalles hispanos
Ya me han reprochado (y con razón) que yo empecé este blog prometiendo tratar de libros y, hasta ahora, he hablado de todo menos de libros. El caso es que no me acabo de decidir, porque quisiera darle a este blog una cierta coherencia temática dentro de lo que es la literatura (o la bibliofilia) en general
El problema es que, mientras me decido, voy colgando entradas de vez en cuando y, claro, cada una habla de una cosa distinta y es peor el remedio de esperar que la enfermedad de precipitarse, por lo menos en términos de alcanzar cierta uniformidad temática.
Voy a hacer el propósito de que esta sea la última entrada que no trate directamente de lo que nos interesa. Ya tengo, además, los objetivos en mente y hasta tengo algún amigo al que tratar bien, cosa que, por suerte, voy a poder hacer sin nada de lo que avergonzarme.
La anterior entrada iba de política y me temo que esta va a seguir el mismo camino. Ya se sabe, hay que tocar fondo. El caso es que, como dicen en la tele, en capítulos anteriores comentaba yo la vergüenza que me producía nuestro presidente socialista, porque, incluso para quien no se considera en absoluto un socialista, su política se ha hecho poco digna de marcarse con una ideología de este tipo. El gobierno de ZP no es socialista, ni siquiera de izquierdas. Es un gobierno capitalista, sin más, y que conste que quien escribe esto no mantiene un blog paralelo en el que aboga por el advenimiento de la anarquía ni por cruzar con barricadas la avenida de los Jerónimos (que, bien visto, puede no ser mala idea) pero creo que este de "capitalista" es el adjetivo más exacto que se le puede dedicar a una política muchísimo más atenta a sobrevivir a los usos del sistema –el sistema electoral, el sistema económico- que a manejarlos o transformarlos. No digo yo que el socialismo sea eso, la transformación necesaria del sistema capitalista, porque eso sería como retroceder unos cuarenta años en la historia. Hoy sabemos que el socialismo puede y debe conformarse con ciertas situaciones, lo que inquieta algo más -o quizás ya no inquita, pero aún sorprende un poco- es que esa resignación se convierta en el punto central de una forma de socialismo. Un dato bastante ilustrativo de esta situación es que tanto Francia como Alemania, con sus gobiernos de izquierdas, han propuesto medidas de control a la banca y contra la especulación bursátil, mientras que el gobierno español se ha limitado a quejarse de lo terriblemente malos que son esos señores extranjeros que atacan al mercado español y que no son judeo-masones simplemente porque eso ya no se lleva.
También es verdad que en España no está el horno para bollos, ni tenemos ya mucho margen para quijotadas.
En fin, que las diferencias entre nuestro presidente socialista y "el otro" -"el otro", por cierto, es como yo le llamo a ese que pudo haber ganado y no ganó, pero todavía puede ganar, aunque ya veremos- es una forma de actuar y, sobre todo, de posicionarse, en ciertos temas sociales. Sucede con el matrimonio gay, por ejemplo, que no ha hecho más que legalizar una perogrullada como que dos personas del mismo sexo, que aportan al estado lo que este les exige como ciudadanos, tienen el derecho a recibir del estado las mismas ventajas que este concede a dos personas de distinto sexo. Digo que es de perogrullo porque, si la homosexualidad es legal -y creo que lo es- entonces disfruta de todos los derechos de la legalidad.
La diferencia, entonces, entre el presidente socialista y "el otro" es pequeña, pero está ahí. “El otro” aquí juega en terreno peligroso, porque sabe o intuye que hay ciertas cosas muy difíciles de atacar sin caer en anacronismos. La diferencia entre los dos es pequeña, pero muchas veces es la que nos salva de la indigencia moral absoluta. No es mucho, pero es algo. Puntualmente, en ocasiones, es bastante.
Todo esto viene al caso porque he recibido –no sé por qué- la sugerencia de unirme en una red social a una especie de cenáculo virtual que apoya la petición de elecciones anticipadas. El símbolo de este grupo de amigos y patriotas preocupados por el devenir nacional es un grupo de cuatro muñecos alrededor de una urna. Si uno se fija bien, los muñecos se dan la mano. Si uno lo mira deprisa, los muñecos parece que se han reunido alrededor de la urna para orinar.
Al parecer, el cenáculo en cuestión, está apoyado, o directamente creado, no lo sé, por la cadena COPE, que ya saben ustedes de quién es, de dónde viene (se la ve venir) y a dónde va. Este cenáculo se presenta con un manifiesto extraordinariamente vago, cosa que, la verdad, no extraña demasiado. Está escrito en el idioma de las dos Españas, que es un idioma parecido al castellano, sólo que adaptado a un uso particular. Igual que el alemán fue evolucionando hasta convertirse durante el S XIX en un arma lógica de filo místico-folclórico (ya sabemos cómo acabó aquello) el castellano de las dos Españas es un idioma extraño, o dos idiomas extraños, sofisticados como un cuento oriental. Dos idiomas que son tan idénticos que no se pueden reconocer a sí mismos y que han ido evolucionando hasta convertirse en una herramienta perfecta, capaz de retorcer hasta la metafísica cuestiones como la economía, las matemáticas y hasta la geología, si fuese menester.
Uno de los párrafos del manifiesto dice literalmente:
Se ha producido un distanciamiento muy peligroso para la vida democrática entre su legitimidad formal y su legitimidad real.
Otra diferencia entre el presidente socialista y "el otro" es que éste aún no ha sabido romper con esto. Y puede que hasta quiera, pero también puede que no. En cualquier caso, no lo ha hecho, que ya es bastante. Eso de decidir quién tiene legitimidad formal y quién tiene legitimidad real es bastante peligroso. Yo he usado expresiones parecidas en algún momento, porque sí creo que un gobierno, aunque sea un gobierno democrático, no está legitimado para gobernar con el único límite de la constitución. También creo que la constitución es un límite muchas veces demasiado rígido, pero esto me parece un mal necesario.
Un gobierno, por ejemplo, no está legitimado para ceder soberanía nacional, por eso el proceso europeo es tan peliagudo y por eso tienen algo de agresión oligárquica. Un gobierno tampoco está legitimado para declarar una guerra no defensiva ni para comprometer el futuro nacional en cuestiones como sanidad o educación. Un gobierno no está legitimado para vender territorio nacional.
Escogemos nuestros gobiernos para gestionar la riqueza de la nación y para representarla a nivel internacional. Luego lo que haga el gobierno puede gustar más o menos, pero la democracia es el arte de saber chincharse. Este es el juego. Poner en duda la legitimidad real de un gobierno es otro juego distinto, uno más peligroso en el que la legitimidad ya no está marcada por textos y normas sino por la inspiración, el bullicio y la bronca. De esto no se ha sabido separar "el otro" y esto puede ser importante o no. En algunos momentos puede que sea cuestión de detalle, pero cuando las cañas se convierten en lanzas recordamos que Dios está en los detalles.
viernes, 18 de junio de 2010
Europa avala las "valientes y efectivas" medidas de Zapatero

jueves, 10 de junio de 2010
Is internet making us stupid?

miércoles, 9 de junio de 2010
Piratas


